ECAD: formando futuros profesionales de la voz

ECAD: formando futuros profesionales de la voz

15 de junio del 2014 / Reproducimos la entrevista que se publicó un año atrás en el blog de Miut, sound & video postproduction.

6 junio, 2013

Seguro que alguno de vosotros desconoce que existen escuelas especializadas en formar a profesionales del doblaje. Por eso, desde miut hemos querido hablar con Iola Ledesma, directora y jefa de estudios de ECAD (Escola Catalana de Doblatge) además de ser lingüista y adaptadora de guiones, para que nos cuente cómo funciona su escuela, qué cursos ofrece y cómo ve el mundo de la docencia en este campo. ECAD se fundó en la calle Platón de Barcelona hace ya cinco años con un único curso y con muy pocos alumnos. Nació pequeña pero fuerte. Y poco a poco las cosas fueron evolucionando, se fueron ampliando instalaciones, aumentando el número de docentes y de nuevas disciplinas, hasta conseguir ganarse un espacio propio dentro del mundo de la docencia en este ámbito. A continuación os dejamos con las preguntas que le hicimos a Iola:

1-. Nos puedes contar un poco la historia de ECAD (Escola Catalana de Doblatge), ¿cómo nace y con qué objetivo se creó?

La escuela empieza a impartir clases el curso 2008-2009 y nace de la mano de un grupo de profesionales con el objetivo de formar actores del doblaje con docentes íntimamente relacionados con la profesión. Llenó un vacío de formación; todavía hoy los estudios para formarse como actores de doblaje no están reglados ni reconocidos por ningún organismo.

2-. ¿Qué aspectos diferencian ECAD del resto de organizaciones que se dedican a la formación en este campo?

No os diré en qué se diferencia sino qué nos caracteriza! Somos un centro de formación con el único objetivo de formar personas que quieren optar al doblaje como profesión o bien como formación complementaria a sus estudios. Tenemos como docentes a profesionales con muchos años de experiencia que, con generosidad, comparten y transmiten sus conocimientos a todos aquellos que se quieran formar. Ser actor de doblaje no es fácil, por eso los cursos son largos (400 horas un curso regular) y muy completos con diferentes disciplinas complementarias e importantes (voz, interpretación aplicada al doblaje, canto, técnicas corporales, dicción, etc.) Cuando los alumnos terminan el curso (llevando unas 300 horas de prácticas en sala), empiezan la carrera más dura, conseguir una oportunidad para demostrar lo que saben y su talento. Desde ECAD nunca prometemos trabajo ni salidas profesionales inmediatas (¡nos encantaría poder hacerlo!) Los ayudamos tanto como podemos, pero el talento lo tienen que demostrar ellos mismos. Si algo nos caracteriza en ECAD es que no engañamos a nadie y que nos gusta transmitir la pasión que sentimos por nuestro trabajo. Por otro lado, desde la escuela también queremos mostrar a los alumnos la profesión tal y como es, dignificándola y rompiendo tópicos. Estudiar doblaje es como hacer un máster especializado. Hay una distancia enorme entre lo que te permite hacer la técnica con un simple ordenador y un micrófono en casa y el trabajo de un profesional con formación.

3-. ¿Qué oferta de formación tenéis en ECAD?

La escuela es relativamente joven pero crece con fuerza y por consiguiente se diversifica cada vez más. Además de los cursos de formación de actor de doblaje, ofrecemos cursos relacionados con el guión de doblaje (traducción, ajuste/adaptación y corrección), cursos específicos de canto y doblaje, cursos de locución publicitaria, talleres de introducción lúdicos para saborear un poco este mundo y ver qué habilidades tenemos delante del micro, cursos para personas que ya han estudiado doblaje y no quieren perder el contacto con el micro, etc. Regularmente programamos talleres infantiles y para jóvenes con el objetivo de dar a conocer la profesión y también hemos formado a guionistas y locutores de audiodescripción. Próximamente introduciremos novedades relacionadas con el mundo de la radio y la enseñanza de idiomas.

4-. ¿A quién van dirigidos vuestros cursos?

A quien quiera hacer de la voz su herramienta de comunicación profesional y que le interese en especial la lengua oral y el mundo audiovisual en general.

5-. ¿Qué debe tener un alumno para poderse apuntar a uno de vuestros cursos de doblaje?

Debe tener talento como actor. Un actor de doblaje trabaja a partir de esa base. A continuación se pueden aprender técnicas y otras disciplinas que ayuden y faciliten las cosas, trucos y particularidades de la profesión, pero en primer lugar debe de ser actor… Y otra cosa que parece obvia pero no tan habitual como esperaríamos: tiene que saber leer bien y querer aprender a leer de una manera profesional.

6-. Además de la gran variedad de cursos, en ECAD también ofrecéis otros servicios. ¿Cuáles son?

ECAD está pendiente de la evolución de las disciplinas audiovisuales y procuramos entrar en otros ámbitos: audiodescripción, audiolibros, videojuegos… También cedemos nuestras salas para grabaciones profesionales, como espacios de prácticas, espacios para sesiones de interpretación… Podríamos decir que ECAD está abierta a la profesión y escuchamos todas las ofertas que nos llegan.

7-. ¿Cómo ves el sector del doblaje en la actualidad? ¿Ha cambiado mucho en los últimos años? ¿A qué se deben estos cambios?

Diferente. Creo que el sector ha evolucionado “demasiado” deprisa en relativamente pocos años y, por un lado, hemos ganado en recursos técnicos pero, por el otro, hemos perdido, déjame decirlo así, recursos humanos. La producción es mucho más rápida, las exigencias del cliente a veces son prácticamente inalcanzables y toda la rueda gira a una velocidad vertiginosa. Pero no deberíamos de olvidar que en medio de la rueda se encuentran las personas, los creadores de los guiones (traductores, ajustadores y lingüistas), los ayudantes de producción, los directores y los actores, que necesitan un tiempo que ninguna máquina puede acelerar, un tiempo que la profesión debería de reivindicar. Hay un tiempo para poder trabajar bien; cuando no se puede disponer de él el resultado final no es del 100%. Y es una lástima, porque el doblaje que se hace aquí tiene una calidad altísima y se debería de poder continuar demostrando como se ha podido hacer durante años.

8-. ¿Cómo ves el futuro del doblaje?

Supongo que como mucha gente estoy a la expectativa pero sin mantenerme al margen. Hay muchos factores en juego que pueden decantar el futuro del doblaje hacia un lado u otro. La apuesta que hagan los cines, las televisiones y los gobiernos es básica, pero también la capacidad de la profesión para reaccionar y, sobretodo, para dignificar el trabajo y demostrar que los males del país no son culpa del doblaje. Ofrecemos un servicio de acceso a la cultura al que creo que ninguna sociedad moderna puede renunciar. El doblaje no impide nada, aporta posibilidades. Cuando sale un best-seller o cuando un dirigente político o un futbolista extranjeros aparecen en la televisión nos gusta tener la traducción. Las películas, series y documentales doblados nos ofrecen exactamente el mismo servicio.

9-. ¿Crees que a la larga se acabará imponiendo la versión original?

A la larga muy larga no digo que no, quién sabe, pero creo que yo ya no lo veré. Ya tenemos versión original por todos lados y la mayoría de la población continua yendo a las salas de cine en versión doblada, continua mirando la televisión en catalán y castellano y continua comprando los libros traducidos. Por otro lado, estaría bien que alguien con capacidad de decisión conserve siempre un espacio al doblaje, como mínimo en las televisiones. Hay pocos espacios públicos y lúdicos dónde se transmita la lengua catalana oral con tanta normalidad y tanta corrección; está muy bien que todo el mundo tenga acceso a la lengua escrita pero deberíamos evitar que el llegir no ens faci perdre el parlar, como decimos en catalán, o sea, que hay que mantener viva la transmisión de la lengua oral.

10-. ¿Qué crees que tiene el mundo del doblaje que atrae tanto a la gente?

Que nos engaña, que tiene un punto de magia, que es una profesión a la cual durante muchos años no le podíamos poner cara. Y es verdad que atrae a mucha gente, para bien y para mal. Para bien porque cuando la gente demuestra interés la profesión está dispuesta a enseñar qué hacemos y a mostrar la dificultad y la profesionalidad que hay detrás. Para mal porque todo el mundo se atreve a opinar y a crear campañas en contra muy a menudo desde un desconocimiento profundo. El doblaje forma parte de nuestra cultura, todos hemos jugado a hacer vocecitas cuando éramos pequeños, todos hemos jugado a imitar a actores y voces y esta parte lúdica continúa llamando la atención.

——————————————————————————————– Para tener más información sobre ECAD y poder ver sus cursos actuales y demás servicios visitad su página web www.ecad.cat

Cristina Joanpere Modinos